OPINIÓN PORTADA

ESCENARIO 2020

A 30 de julio del 2020

En el 2021 habrá elecciones en todo el país, en algunas entidades federativas se elegirán gobernadores además de diputaciones locales y federales así como las alcaldías y va a influir mucho en los resultados la manera en que la gente califique la gestión del gobierno en turno. Cabe señalar que en este momento, el país atraviesa por momentos muy difíciles debido a la pandemia del covid19 provocada por el virus del sars-cov2, que ha provocado la muerte de más de 43,000 personas en nuestro país y ha puesto en predicamento a nuestra  economía , que se dirige sin duda, a una recesión como nunca antes vista desde la crisis del 29; se espera,  de acuerdo a los pronósticos del FMI que el producto interno bruto (PIB)  de  la economía mexicana caiga un 10.5% este año, el banco de México sitúa la caída en  un 9,5%, y de acuerdo  al indicador global de la actividad económica (IGAE)que publicó el INEGI el día 24 de julio en donde muestra para mayo una caída del  21.6%, en donde los sectores más afectados son servicios, y sobre todo  los relacionados con el turismo que  reporta una caída del 72.1%, la industria y en particular la manufacturera y la construcción con una contracción del 35.9% y 35.6% respectivamente.

De acuerdo a  estas cifras se está configurando un escenario adverso que traerá efectos negativos, sobre todo en aquellos rubros donde se empezaba a ver ciertos avances y que esta pandemia se ha encargado de borrar, me refiero a la caída del ingreso(empleo) que al mes de mayo según el banco de México, había  ya más de tres millones de empleos formales perdidos (3.72)*  que tendrá un repercusión directa en el bolsillo de la gente ya que aumentará el número de mexicanos que viven en situación  de pobreza, y  de acuerdo al reciente informe de la ONU (Desarrollo humano y covid19 en México)el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza crecerá de 41.5% en 2018 a 50.3% en 2020, es decir, habrá once millones más de pobres , mientras que el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza extrema pasará de 10.6% a 18.2%, lo que significa que habrá 9 millones más de pobres extremos. Realmente son desalentadoras estas cifras y plantea varias interrogantes de las cuales sobresalen dos,  ha sido adecuado el manejo de la economía  por parte la actual administración? y  la otra es con respecto al manejo de la pandemia. Ambas importantes porque la profundidad de la caída de la economía tiene que ver directamente con el manejo de la pandemia.

Cabe  recordar que si bien la pandemia precipitó la caída de los principales indicadores económicos, desde finales del año pasado la economía ya mostraba claros signos de desaceleración producto de la disciplina y el manejo estricto de las finanzas públicas y adelgazamiento del sector público, como  resultado de la política de austeridad implementada por el presidente obrador, así como un alto costo del dinero que ha permitido mantener el tipo de cambio de nuestra moneda estable; otro factor no menos importante, es el efecto provocado por la desaceleración de la economía internacional ya que como es sabido, los sectores productivos más dinámicos de nuestra economía son los que están más vinculados al sector externo. No se cuestiona la política de austeridad en sí misma, ya que en los gobiernos priistas y panistas del pasado, donde el gran dispendio de recursos, la  corrupción y los privilegios eran elementos  distintivos y práctica común  de sus administraciones, de hecho fueron promesas de campaña del presidente Obrador (combate a la corrupción y austeridad republicana),y precisamente fue durante los gobiernos, sobre todo el  de calderón y peña cuando la deuda pública pasó del 18.7% del PIB al 33.8% y del 33.8% al 46.1% del PIB respectivamente y para el término del mandato de este último el monto de la deuda se ubicó alrededor  de los 10 billones de pesos, con un costo financiero de alrededor de los 412 mil millones de pesos al año para el 2018. No hay que olvidar que los gobiernos de Fox y Calderón en mayor medida dispusieron de cuantiosos recursos provenientes de los excedentes petroleros que se generaron como resultado del incremento de los  precios del petróleo que llegaron a estar por arriba de los 100 dólares por barril, así como la producción que se mantuvo, que no sabemos en qué se emplearon y  que aún con ese gran flujo de recursos el país se siguió endeudando.

Fueron sin duda, los gobiernos que en los últimos treinta años impulsaron un modelo económico de corte neoliberal los que mantuvieron la economía estancada con un crecimiento de cerca del 2% en promedio para este periodo, producto del mal manejo de la economía , en donde su diseño (la política económica) estaba supeditada a las decisiones políticas cuyo objetivo principal era mantener en el poder al candidato del partido que garantizara los interese de la clase dominante, que (como estamos viendo con la detención de Lozoya) cada vez más  se enriquecía al amparo del poder en turno. Los resultados del periodo donde se aplicaron dichas políticas neoliberales son muy claros y devastadores para la mayoría de la población del país, fueron en general un fracaso ya que no lograron mantener un crecimiento elevado y sostenido de la economía como lo prometieron, la desigualdad en lugar de disminuir aumentó, no se pudo lograr estabilizar la economía  ya que en el periodo mencionado se registraron crisis recurrentes, así como  gran inestabilidad en los mercados financieros; en general, las condiciones de vida de la mayoría de la gente empeoraron y sobre todo la gran pérdida del poder adquisitivo de los salarios producto de la política de contención salarial, en donde un trabajador mexicano recibía o recibe un salario hasta 10 veces menos que los trabajadores de los países socios de México.

El manejo de la economía por parte del actual gobierno, que si bien ha sido muy cuidadoso en no gastar más de lo que tiene, ya que como lo ha dicho el secretario de hacienda  Arturo Herrera se busca alcanzar un superávit fiscal del 1% del PIB, en este momento no se perciben los resultados ya que se requiere replantear  la estrategia económica, pasar de una política económica conservadora y que pareciera más bien  de corte neoliberal, a una que enfrente y de solución al entorno recesivo que vivimos, para eso es necesario que el gobierno aumente su gasto de inversión sobre todo en infraestructura para reactivar la demanda que impulse la inversión privada, esto debe ir acompañado de una disminución de las tasas de interés, que aunque el banco de México las ha ido bajando, actualmente está al 5%, no ha sido suficiente para lograr un aumento de la inversión privada, se ha manejado por parte de algunos analistas, que alrededor del 2% sería suficiente para estimular la inversión; en este momento se necesita que el gobierno priorice la inversión y el consumo   para proteger la planta productiva y el empleo, no se trata de aumentar el gasto de manera irresponsable como lo hacían los gobiernos del pasado( para financiar campañas políticas o para saciar el apetito voraz de los especuladores y empresarios que hasta en tiempos de crisis incrementaban sus riquezas) se trata de reactivar la economía ante una situación inédita producto de una crisis sanitaria y un entorno recesivo internacional que como se mencionó antes ya estaba afectando a nuestra economía; lo que hay que tener claro es que esta recesión que hoy vivimos no es como las que hemos vivido en los últimos treinta años, producto de alguna inestabilidad en los mercados financieros, de endeudamiento o de problemas estructurales, se trata de una crisis que requiere de la aplicación de mediadas acorde con la realidad económica que vivimos y que se caracteriza por una gran movilidad de capitales y especulación financiera así como de un gran desarrollo tecnológico en donde la innovación, así como el desarrollo científico son características de las economías más  desarrolladas, cada vez más automatizadas y competitivas. Por lo tanto, la recuperación va ser más rápida en la medida en que la reacción considere estos factores y sobre todo las políticas sanitarias establecidas nos permitan superar lo más crítico de la pandemia en la medida que desarrollemos la inmunidad contra el virus.

Hoy sin duda, ha habido un gran avance en materia de corrupción y también es claro las  condiciones en que el actual gobierno recibe la administración que limita su capacidad de gestión, con grandes deficiencias estructurales producto del modelo económico adoptado (neoliberalismo a la mexicana) que claramente fracasó y que terminó por consolidar a México como un país pobre, desigual, con falta de oportunidades con una mala distribución del ingreso (donde el 10% de la población más rica concentra el  80% del ingreso total del país, mientras que el 1% más rico se queda con alrededor del 30% del ingreso total*, lo cual denota una gran concentración del ingreso sobre todo en el último decíl en donde se encuentran las personas con más altos ingresos) y además con grandes problemas de salud; pero también es claro que se requiere revertir estos rezagos que permitan a la gente tener oportunidades de empleo, acceso a salud y educación de calidad, mejor las condiciones de vida de la mayoría de mexicanos, y por qué no garantizarles un ingreso básico universal;  eso lo está evidenciando la pandemia que solo con la intervención del Estado se puede lograr, siempre y cuando  se camine en esa dirección.

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