OPINIÓN PORTADA

LA HIGIENE ORAL EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS


“La boca, un ecosistema donde habitan miles de microrganismos, bacterias, hongos, levaduras, e incluso virus.”

Dr. Homero Tavira Jaimes

Iguala de la Independencia, Gro., a 1 de julio del 2020 / Por Julio Palacios Márquez

Vivimos épocas de grandes y extraordinarios cambios, el inicio del siglo ha sido testigo de ellos, al inicio de esta segunda década, nos impactó la pandemia del coronavirus SARS-CoV2, nombre que la ciencia le dio al virus que causa la enfermedad COVID-19, que nos tiene en confinamiento domiciliario, ralentizando actividades, y otras detenidas, impactando en todo el mundo.

El coronavirus sigue activo, y ganando la batalla, no hay tratamiento eficaz y aun sin vacuna, más de dos millones con diagnóstico y más de medio millón de muertes y al menos doscientos mil muertes no registradas, cifras que siguen en ascenso.

Pongamos el contexto, El coronavirus no está suspendido en el aire, es un virus respiratorio y las gotitas de Flügge (partículas diminutas expelidas al hablar, toser, estornudar, respirar, que pueden transportar gérmenes infecciosos de un individuo a otro) caen y se alojan en las superficies o bien pueden llegar a nuestra cara y pasar a ojos, nariz, boca, o a  nuestras manos si tocamos superficies contaminadas, así que si nos llevamos las manos a la cara  estamos “sembrando el virus”, estas gotas se expulsan por la boca y nariz, al toser, estornudar, respirar incluso si hablamos en voz baja.

La tuberculosis, sarampión, rubeola, varicela, parotiditis, gripe, las grandes pandemias de la humanidad se han servido de este medio de trasmisión, lo mismo que ahora el coronavirus, los estudios de Karl Flügge introdujeron el uso del cubrebocas, mismos que sumados al uso de lentes y caretas son equipo de protección actual para el personal médico/odontológico, ante esta pandemia el uso de esta protección debe ser generalizado. Comprobado, los países que menos muertes tienen son aquellos donde los ciudadanos hacen rutinario su uso como medida de contención.

No está por demás sumar el lavado frecuente de manos, la aplicación de gel con alcohol que ha demostrado matar el virus, la sana distancia y sobre todo confinarse en casa, a menos que sea necesario e indispensable salir, el estar tanto tiempo en casa bien nos sirve para lavar concienzudamente los dientes como medida preventiva para evitar aumento de microrganismos.

La capa bacteriana o biofilm, es una comunidad de microorganismos, activos y organizados, que además de caries y enfermedades de las encías, tienen relación con enfermedades cardiacas, cardiovasculares, diabetes obesidad, respiratorias, síndrome metabólico, estos estados están íntimamente realcionados en la comorbilidad con el coronavirus, El biofilm tiene mayor capacidad infecciosa y constituye un reservorio calve de infecciones crónicas, la causa de la enfermedad de las encías está asociada a un complejo biofilm, cabe destacar que las glándulas salivales son reservorias del coronavirus, donde puede existir hasta 20 días después de que el paciente de negativo.

La práctica de un buen cepillado dental, el establecer una técnica de cepillado personal, por medio de tabletas reveladoras de placa bacteriana, hilo dental, cepillo interdental y que debe ser indicada, enseñada y vigilada junto con el dentista, deshace los nidos microbianos, el usos de un enjuague dental antiséptico, se llevara por arrastre los microrganismos.

Las enfermedades de las encías pueden albergar virus del herpes, citomegalovirus, Epstein Barr, papiloma humano, VIH, virus de la hepatitis B y C, y enterovirus, y ahora el coronavirus. Entre más placa bacteriana (BIOFILM), más virulencia.

No hay duda la higiene oral es una medida de prevención y contención. Los primero días del contagio el coronavirus está concentrado en nariz y boca, los pacientes infectados dejan de ser contagiosos al hacer pruebas del área nasofaríngea y se ha observado que después de la primera semana se reduce la carga en la nasofaringe y aumenta la carga en los pulmones.

El cepillado dental con pasta y cepillo, por al menos tres minutos, después de cada alimento, antes de dormir y al despertar, tiene una menor carga microbiana, el cepillado debe incluir la lengua incluso hasta pos faringe, y el enjuague por 30 segundos, el cepillo se debe desinfectar en hipoclorito de sodio en una concentración de 5%. Es recomendable un enjuague bucal con peróxido de hidrógeno al 1% o yodopovidona al 0.2%  para reducir la carga salival de los microbios orales, incluido el coronavirus.

Los dentistas con experiencia de varias décadas, sabemos cómo enfrentar diversas cargas epidémicas, por lo que jugamos un papel importante en la prevención y contención del COVID-19, importante actualizar las medidas de control de infecciones, para bloquear las rutas de transmisión.

Hay esperanza para terminar con la pandemia, Estados Unidos, China, Reino Unido y Alemania encabezan pruebas de éxito en el desarrollo de la vacuna, en unos meses se probaran en humanos, mientras sigamos en el esfuerzo solidario con estrategias de prevención y contención.

Dr. Homero Tavira Jaimes. Cirujano Dentista UNAM. Especialista en Ortodoncia, Diplomado en Cirugía Bucal y pre protésica, Diplomado en Implantología.

Clínica de Especialidades Médicas Odontológicas. Magdaleno Ocampo 31, esq. Comonfort. Centro. Iguala de la Independencia, Gro. Tels. 733 124 5845   /   733 131 4388.

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