OPINIÓN PORTADA

La pandemia podrá humanizarnos

“Hay que esforzarse por no ser un éxito, sino por ser de valor”

Albert Einstein

A 22 de julio del 2020

Leyendo encontré un texto interesante respecto a la pandemia que nos asola y nos ha tenido en una reclusión no voluntaria, el texto lo escribe Luis A. Medina, dice: “Desde que inició la pandemia la Organización Mundial de la Salud (OMS) no dimensionó lo que venía. Sus autoridades señalaban en enero que el surgimiento del Covid-19 era un virus que sólo afectaba a China, que escondió la enfermedad aparecida en diciembre del 2019, y no tenían que preocuparse el resto de los países. Ahí están las declaraciones para la historia. A las semanas tuvo que cambiar su postura. Admitieron en la OMS que el contagio se había convertido en una pandemia: Una amenaza global que afectara a todas las poblaciones”

“Al menos se perdieron de dos a tres meses en tomar previsiones y estrategias. Después cada país hizo lo que quiso, lo que pudo e interpretó a su manera. Unos mandatarios llamaban a usar cubre bocas y no salir de casa, a tomarse la situación con cuidado. Otros no lo vieron así y se relajaron. No hubo autoridad mundial que normara y exigiera una línea a seguir. La misma OMS dejó suelta la situación a criterio de cada nación. Creo que ahí está el origen. Después en México cada Estado siguió el mismo patrón de conducta disperso. Y luego cada Municipio. Los ciudadanos primero tuvieron miedo, luego estuvieron confundidos, ahora están afectados y aterrorizados. Pero depende en qué Municipio. Es cuestión de ver lo que ocurrió en varios de ellos este fin de semana, la gente salió a disfrutar, bajo el argumento que el encierro los tiene agotados”.

“Es entendible la desesperación. Pero no hemos entendido como sociedad que los contagios son reales y devastadores. A estas alturas la mayoría sí cree en la pandemia, pero hay un grupo social en todas las comunidades que se muestran incrédulos. El pronóstico de muertes que presentaron en marzo a medios de comunicación era de 25,000. Hasta el reporte del sábado 18 de julio el país llego a las 38,000 defunciones confirmadas. A ese punto llegamos. No hay Gobierno en el mundo, que no haya cometido un error. No hay Gobierno que no haya sido rebasado. No hay persona, empresa, familia, que no haya sido dañada desde lo mínimo a lo máximo”.

“Quizás en este momento los ciudadanos debemos volver al humanismo”. “No de palabra, de acción”.

“Vamos a la mitad de la pandemia de acuerdo al pronóstico de la UNAM. Hasta noviembre empezarán a bajar los contagios. No habrá presupuesto público que alcance para salir adelante. Debemos asumir una actitud solidaria con el vecino, el que menos tiene. Las autoridades deben impulsar cadenas de apoyo y ayudarnos los unos a los otros. Los más afectados son desde el mesero, bolero, carpintero, cocineros, vendedores ambulantes y toda la cadena de comercio informal y formal que vive al día”.

Y agrega: “Existen tres factores conectados: alimentación, emociones y ejercicio”. Si esto que estamos viviendo no nos ha servido para entender que el mundo cambió, que debemos modificar los hábitos alimenticios porque a la población con problemas de obesidad, hipertensión, diabetes, fumadores, les ha ido triplemente peor. Que debemos trabajar el dominio de las emociones para evitar que el miedo y terror nos domine. Y el que no hacía ejercicio tampoco ha podido activarse”.

Es el fondo de lo que estamos viviendo: Una población descuidada en su alimentación, forma de vida y el manejo de emociones. Somos una generación hija de un sistema educativo, político, social, mediático que impulsamos una sociedad del consumo, del tener y no ser, del competir, de acumular, de la disputa permanente. En lugar de pensar en más hospitales y doctores es hora de pensar en tener menos gente enferma en todos los sentidos. Estamos llamados a renovarnos”. Esta es una primera llamada que nos hacen en el siglo XXI. Si no ha llegado un poco de conciencia a nuestra vida, la siguiente pandemia será más agresiva y devastadora. En la “Civilización del espectáculo” Mario Vargas Llosa advirtió la frivolidad

en los que se convertía el mundo. Si no cambiamos seremos la “Civilización de la irresponsabilidad”.

Algo Más…

Después de lo anterior, quizás deberíamos considerar lo dicho por el doctor Gordon Livingston que alguna vez señalo, los tres ingredientes de la felicidad son: Algo que hacer, alguien a quien amar, y algo que esperar.

El también doctor Dan Gilbert, de Harvard, asegura que las personas no piensan en su futuro, no porque no puedan sino sencillamente porque no lo hacen. También Dan Sullivan, coach de negocios, lo expresa de la siguiente manera: “El único modo de hacer tu presente mejor es haciendo tu futuro más grande”.

Lo interesante que cuando te imaginas un futuro mejor eso le va dando un sentido y un propósito a tu vida, y es lo que te alienta a seguir adelante, esta es la parte que corresponden a tener algo qué hacer. Víctor Frankl lo describe muy bien en su libro El hombre en busca de sentido, todos sus compañeros del campo de concentración en Auschwitz que no tenían esperanza ya no salieron vivos de ahí. “La vida no se hace insoportable por las circunstancias, sino por la falta de significado y de propósito” era una frase de Frankl.

DXCI.- Así como van las cosas, los millones que esperanzados esperaran y ya reparten el presidente y sus allegados, podrían esfumarse, el país no tendrá dinero suficiente para el 2021, primero serán los programas asistenciales, las obras esenciales de la 4T y después las obras insignias.

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Sabías que: Comer plátanos, huevos o leche alimentos ricos en triptófano ayudan a conciliar el sueño.

Hasta la vista.

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