OPINIÓN PORTADA

MANIFESTACIONES PACIFICAS; NO A LA VIOLENCIA


Lic. Julio César Hernández Martínez / Foto: Facebook

Iguala, Gro., a 28 de junio del 2020 / Por Julio César Hernández Martínez

Hace unos días observamos a través de los medios de comunicación y las redes sociales diversas marchas que se realizaron en la Ciudad de México y en el Estado de Jalisco. El motivo inicial fue protestar por la muerte de Alejandro Giovanny, un hombre que ejercía el noble oficio de albañil y cuya muerte fue ocasionada por el uso excesivo de la fuerza de policías del municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos.

            Dichas manifestaciones se lanzaron consignas contra el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro a quien responsabilizan de dicho acto, aunque el alcalde de Ixtlahuacán pertenece a otro partido político. Las marchas se caracterizaron por la violencia en contra de edificios públicos, vandalismo contra mobiliario urbano, así como robos en varias tiendas que encontraban en su recorrido.

            Estos hechos lamentables abusan del derecho a la manifestación contemplada en 2 artículos de la Constitución de nuestro país. La libertad de expresión se establece en el artículo 6º “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público”.

            Asimismo el derecho de reunión esta previsto en el artículo 9º de nuestra Carta Magna, “No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto licito…No se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto o una autoridad..”.

            Las manifestaciones han adquirido importancias en las últimas décadas en todo el mundo, debido a que son factor importante de la protesta de sectores de la sociedad debido a actos de arbitrariedad cometidos por los gobernante, y para exigir que se respeten los derechos humanos. Estas acciones son para expresar inconformidad o insatisfacción por problemas o demandas no resueltas por las autoridades. Se resiste frente a decisiones de gobierno.

            Las manifestaciones tienen su origen en el derecho a la disidencia; esta vinculada a la protección de las minorías en el marco de una sociedad libre y democrática.         En los años recientes se han incrementado en nuestro país las manifestaciones que rompen el orden social. Hemos visto muchas veces como bajo “banderas limpias” se han cometido hechos violentos que han sido constitutivo de delitos.  En algunas ocasiones han afectado en sus derechos a miles de ciudadanos que no tienen nada que ver con los hechos que reclaman o lucha.

            Esto debe de cambiar. Hay que tomar como ejemplo a movimientos pacíficos en que la lucha por sus objetivos han triunfado. Tenemos como ejemplo a Mahatma Gandhi quien logro encabezar un movimiento por la independencia de India respecto a Gran Bretaña.

            Hoy mas que nunca debemos rechazar la violencia, desmanes y atropellos que en algunas marchas se realizan. Aquí en nuestro Estado de Guerrero es practica reiterada. La violencia solo logra más violencia.

            Considero que si los guerrerenses queremos modernizar nuestra sociedad y lograr el crecimiento, desarrollo, bienestar y felicidad debemos optar por la via pacifica y ordenada para manifestar nuestras ideas y reclamar nuestros derechos. Es el mejor ejemplo que le podemos dar a nuestros hijos. Luchemos por la paz y rechacemos la violencia.

OPINIÓN

HAZLO EN CASA

SALUD Y BIENESTAR