GUERRERO

Reconocen campesinos del Filo Mayor de la Sierra que aumentó el precio de la goma

Campesinos del Filo Mayor de la Sierra, reconocieron que a partir de marzo pasado el kilo de goma que se extrae de la amapola se incrementó de 6 a 8 y hasta 10 mil pesos, lo cual significa una mejoría para las familias de la región, declaró uno de los comisarios que integran un bloque de 27 comunidades que colindan con la región de la Costa Grande.

El martes, El Sur publicó que con el cierre de fronteras por la pandemia de Covid-19, la cadena de suministro de precursores químicos se congeló, lo cual ha beneficiado al negocio de opiáceos naturales mexicanos, cuyo precio comenzó a subir levemente desde principios de año.

Consultados por teléfono ayer, representantes de productores de la sierra del municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), confirmaron que han visto un ligero incremento en el precio del producto, aunque desconocen la razón, “es lo que nos ofrecen y para nosotros está mejor”, declaró uno de los comisarios de la parte alta de la sierra de Tlacotepec.

“Se mira que sí ha aumentado aunque sea un poquito más, esperamos que así siga”, dijo el representante, y agregó que “eso va a mejorar a mucha gente, sobre todo de esta parte del estado en donde por la falta de apoyos de los tres niveles de gobierno, no podemos dedicarnos a otra cosa”.

El comisario no supo explicar la razón del incremento al precio de la goma de amapola, “pero eso es bueno porque alcanzamos a sacarle aunque sea algo a nuestro trabajo que es mucho, ojalá también haya más apertura del gobierno porque acá en los cerros la verdad estamos jodidos, se sufre mucho”.

La explicación del incremento al precio de la goma, de acuerdo con lo publicado en El Sur, es que el cierre de las fronteras impuesto por la pandemia afectó el comercio de drogas ilegales, entre éstas los opiáceos sintéticos como el fentanilo, por lo que en Guerrero, la goma extraída de la amapola se estaría vendiendo a precios relativamente mayores, lo que mantiene a la expectativa a los cultivadores.

Otro campesino que pertenece al mismo bloque de comisarios, declaró que desafortunadamente este año habrá poca cosecha debido a que en los últimos años “la además goma ya no era negocio pues llegó a venderse hasta a 3 y 2 mil pesos el kilo y los compañeros ya no sembraron, o sembraron poco, porque nomás regalaban su trabajo”.

También dijo que “el gobierno”, como le llaman a los soldados, destruyó la mayoría de los sembradíos mediante la fumigación  desde helicópteros. “El gobierno en vez de ayudarnos nos viene a joder, se quejó.

Aprovechó para denunciar que presentaron denuncias por la destrucción no sólo de los sembradíos de amapola, sino también de cultivos de maíz, calabaza y frijol, así como huertas de durazno, pera y aguacate, pero reprochó que ninguna procedió, “ni siquiera les dieron respuesta”.

En la parte alta de la sierra de Tlacotepec, están agrupados los comisarios de Chicahules, Los Hoyos, Filo del Águila, El Derrumbe, Buena Vista, Los Lavaderos, El Amate, Margaritas, Parrales, Los Capulines, Primaverita, La Primavera, El Frío, Santa Elena, Otatlán, Pandoloma, El Durazno, San Vicente, Pueblo Viejo, Tejamanil, Las Juntas, Campo Morado, Chilpancinguito, La Cueva de Guerrero, Renacimiento, La Aurora, Agua Zarca y Puerto del Gallo.

Todos ellos desde finales del año pasado denunciaron y se opusieron a la destrucción de sus cultivos, exigieron al gobierno federal que se desista de destruir los plantíos de amapola. Asimismo demandaron su inclusión a los programas sociales y proyectos productivos.

Otro de los comisarios detalló que este año disminuyó hasta 50 por ciento la producción, debido a que los plantíos fueron E o bien los campesinos no sembraron porque los precios disminuyeron y consideraron que ya no les redituaba el trabajo que invierten.

“Haga de cuenta que de las 400 hectáreas que sembraban los 220 ejidatarios de mi pueblo, este año nomás se sembrarían unas 250 y luego unas 150 serían destruidas por el gobierno así es que quedaron, si acaso, 100 hectáreas, entonces, a pesar de que ya aumentó el precio de todos modos estamos jodidos”, se quejó.

El campesino dijo que esperan que el precio siga mejorando o cuando menos se mantenga el actual, pues dijo que es la única forma de que sobrevivan en esos pueblos de la sierra en donde todavía no les llegan los programas sociales del gobierno de López Obrador, con excepción del fertilizante que comenzaron a recibirlo el mes pasado, informó.

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