OPINIÓN

SABES TE COMENTO LO SIGUIENTE

A 21 de julio del 2020

La seguridad es una falsa y a veces muy cara comodidad.

Una especie de algodón con azúcar, de ese que venden en los parques infantiles, que parece que se pegotea a todos y cada uno de los dedos.

Que se vuelve tan difícil de soltar. Que a veces es tan incómoda justamente por tan envolvente.

La seguridad es un espejismo. Un compilado de ilusiones. Algo así como las tarjetas de crédito. Que nos dan la posibilidad de acceder a lo que no podemos en ese momento, pero en algún tramo, nos llega la cuenta, y ponerse al día es la realidad. No el plástico.

La única seguridad que tenemos es que estamos vivos. Y como decía con toda pasión aquel maestro que todos temían : “De lo único que pueden estar seguros es de que algún día se van a morir.” Era un tanto abrupto.

Pero sí. Visto bajo esa luz, todo lo otro es efímero. Lo material es pasajero. Lo social pende de hacer lo que para otros es “cool” y agradable.

La seguridad no debería ser el motivo por el que dejemos de movernos, sino la base para poder hacerlo.

La seguridad es un instante. Porque eso es lo que tarda en darse vuelta una vida. O en encontrar el amor. En derrumbarse un castillo. En elevarse un avión. Un instante…

Crear el propio camino de instantes.

Latir con el mundo.

Encontrar todo aquello por lo que valga la alegría vivir y arriesgar…

Bendiciones infinitas! Nunca estamos solos! Cada vez que una de nosotros arriesga, miles de manos invisibles nos sostienen hasta que logramos volar.

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